[vc_row][vc_column][vc_column_text]La tierra agradece el cariño. Y de eso sabe mucho la gente de Colunga, donde se desarrolla, del 6 al 9 de diciembre, la 28 Semana de les Fabes. En los restaurantes del municipio se podrán degustar menús especiales con la faba como protagonista. Además, el domingo se desarrollará la tradicional Feria en la que, además de comprar, el visitante podrá disfrutar de distintas actividades lúdico-culturales.

El suelo para el cultivo de les fabes, señala el técnico del Área de Experimentación y Demostración Agroforestal del SERIDA, Guillermo García, tiene que reunir unas condiciones: “No pueden ser calizos y tienen que tener bastante humedad”. En Colunga lo tienen y el resultado es “un grano de piel fina y muy buena”. Como singularidad, añade que “se trata de productores pequeños, que no siembran como actividad principal, sino como un complemento de renta y tratan con especial mimo y cariño todo el ciclo de la cosecha”. El resultado es una excelente materia prima que los restaurantes del concejo utilizarán para maridar con ingredientes muy diversos: pulpo, almejas, centollo, pixín, langostinos, brugre, andaricas, entre otros.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El domingo, 9 de diciembre y a las 10.00 horas, se inaugurará la XXVIII Feria de Les Fabes en la que habrá venta y exposición del producto estrella, pero también de otros productos agroalimentarios y de artesanía. El pregonero de este año será Jaime Izquierdo quien, además de un gran conocedor y divulgador del medio rural asturiano, guarda vínculos familiares con esta zona oriental de Asturias ya que su madre es de Infiesto.

Menchu Valle Pérez viene asistiendo desde prácticamente el inicio de esta Feria y pocos secretos tienen para ella la cosecha de les fabes porque su madre ya las plantaba y las vendía. “No se pesaban, eran medidas utilizando unas latas: mitades, copinos…”.

La cosecha de Menchu es el resultado de un gran trabajo en equipo pues se involucra toda la familia, desde su marido Alberto Vega, hasta sus tres hijos: Patricia, Andrea y Álvaro. “Padre e hijo se encar- gan de las primeras tareas, las relacionadas con el tractor como arar y abonar; las mujeres del resto. Aquí en Colunga el cultivo de la faba siempre fue más de mujeres que de hombres y todo el que tiene una huerta es raro que no siembre para consumo doméstico”.[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_hoverbox image=”1908″ primary_title=”” hover_title=””]El ciclo medio, desde la siembra a la recogida, es de unos 140 días, aunque depende de la variedad. Esta temporada la climatología no ayudó demasiado, aunque al final la cosecha se puede calificar de buena[/vc_hoverbox][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][vc_column_text]El ciclo medio, desde la siembra a la recogida, es de unos 140 días, dependiendo de la variedad que se siembre. Menchu ha plantado este año 8 kilos de la variedad maximina porque “es más resistente al hongo”. Los inicios de la cosecha fueron un poco azarosos ya que “entraron los corzos y nos destrozó lo plantado”. Tuvieron que resembrar hasta en tres ocasiones y sus 30 áreas de terreno no estuvieron listas hasta finales de junio, una fecha un poco tardía porque lo ideal, coinciden en señalar Menchu y Guillermo, “es sembrar a partir de mediados de abril en cuanto se pueda”. Pese a todo, como la primavera fue lluviosa y septiembre y octubre bastante soleados, la cosecha ha sido bastante buena.

Una tarea que realiza con especial meticulosidad la familia de Menchu es la clasificación. “Las de calidad máxima, las de calidad media porque pueden tener alguna pequeña mancha que desaparece colocándolas a remojo con un chorro de limón, y las que están muy manchadas, que nosotros las cocemos para los gochos”, explican.

Si algo caracteriza esta Feria de Colunga es la gran diversidad de alubias que se pueden encontrar. Hasta hace poco otorgaba un premio al productor que participaba con mayor número de variedades y Álvaro, el hijo de Menchu, siempre se alzaba con algún galardón. Llegó a tener hasta 28 variedades. Y es que es a sus 28 años le apasiona la tierra. “Siempre te acaba devolviendo tus desvelos, lo que tú le das”, comenta.

Por eso es un observador nato y tiene claro que hay que rotar, dejar descansar las huertas. “El primer año te da buena cosecha y el segundo se puede hasta doblar. Después hay que dejarla descansar y abonarla bien”. Además, de la faba de Asturias, la familia estará en la Feria con otras variedades “atabacadas, negritos, verdina y gloria”.

Participar en la Feria ha permitido a Menchu conseguir una clientela fiel que le garantiza dar salida a su producción. “Al principio te compraban una pequeña cantidad y cuando comprobaban la calidad repetían y se fueron convirtiendo en clientas asiduas”. El cultivo de la faba no es la actividad principal de la familia, pero sí un complemento de renta interesante que en determinados momentos permitió afrontar los gastos extras que suponía tener a dos hijas estudiando a la vez en la Universidad de Oviedo.

Pese a la calidad de la faba asturiana que se cultiva en Colunga, ninguno de los productores está actualmente dentro de Indicación Geográfica Protegida. “En su día se planteó, pero quizás por la edad de los productores y por la cantidad que se sembraba nadie quiso”, recuerda Menchu.

En cualquier caso, siempre es una decisión que en un futuro pueden adoptar porque, según el técnico del Área de Experimentación y Demostración Agroforestal del SERIDA, Guillermo García, “la faba de Colunga reúne todas las condiciones objetivas para poder estar dentro de la IGP cuando quieran e incluso para crear marca propia para comercializar como hacen los de la Vega de Argüelles”.

La Feria que se desarrolla el domingo incluye el XVI Concurso de Calidad Comercial de les fabes de Colunga, así como otras actividades lúdico-culturales, presentación del vídeo promocional de Colunga deja huella o la entrega de las placas conmemorativas al paisano y paisana del año, que serán presentadas por el cronista oficial de Colunga, José Antonio Fidalgo.

Pero habrá más. Un calendario ideado y pensado para el disfrute de todos los públicos, desde pequeños a mayores, con les fabes como vehículo principal de una fiesta que año tras año se consolida en el calendario. No faltará tampoco la entrega de la Faba de Honor, que en esta edición, recogerá el grupo de Voluntarias en Colunga de Animales del Oriente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]