[vc_row][vc_column][vc_column_text]Drones para combatir la pesca furtiva del percebe. La consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales utilizará estas aeronaves no tripuladas con el fin de mejorar los servicios de inspección y llegar a zonas de difícil acceso, además de recabar pruebas contra los infractores. Así lo anunció la consejera María Jesús Álvarez en la presentación de la campaña sobre la pesca furtiva del percebe en la Cofradía de Pescadores de Puerto de Vega en Navia.

Los drones se emplearán, en esta primera etapa, tanto en inspecciones rutinarias como en otros controles puntuales, ya sea por denuncias o sospechas de que en algún lugar se practica la pesca ilegal. En estas labores se utilizarán robots profesionales de altas prestaciones, capaces de efectuar vuelos nocturnos y en condiciones atmosféricas adversas. Los drones incorporan sensores con estabilizadores que permiten la grabación en alta definición y de imágenes térmicas con monitorización en directo desde una unidad móvil de puesto de mando avanzado.

El Principado también ha adquirido este año tres vehículos 4×4, que ha cedido a las cofradías de pescadores de Tapia de Casariego, Oviñana y Luanco para realizar labores de vigilancia de los planes de explotación. El furtivismo es uno de los principales problemas para los perceberos profesionales. “Esta actuación, además de dañar de forma casi siempre muy importante los recursos naturales y comprometer su sostenibilidad, provoca una merma económica irreparable a los pescadores y mariscadores profesionales”, indicó María Jesús Álvarez. Un individuo que captura un número muy elevado de kilos, que actúa en grupo de manera cuasi profesional y de forma reincidente es el perfil habitual del furtivo.

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_hoverbox image=”2013″ primary_title=”” hover_title=”Lanzamiento”]La campaña contra la pesca furtiva se presentó en la cofradía de pescadores de Puerto de Vega, donde se realizó un simulacro con drones.[/vc_hoverbox][vc_empty_space][vc_column_text]

La dirección general de Pesca Marítima cuenta con 16 agentes de vigilancia pesquera que trabajan distribuidos en cuatro equipos. A esta plantilla se suman los guardapescas de las ocho cofradías que tienen planes de explotación, “sin olvidar la inestimable cooperación del Seprona y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil”, añadió.

La consejera ha detallado que en 2017 se llevaron a cabo 9.473 actuaciones, de las que 4.226 estuvieron relacionadas con pescadores deportivos, 1.754 con el marisqueo profesional y furtivismo de percebe y 1.430 con embarcaciones profesionales. Además, se efectuaron 721 inspecciones relacionadas con la comercialización de los productos pesqueros. En total, se decomisaron 4.564 kilos de diferentes especies, así como 287 bienes, mayoritariamente nasas, palangres y útiles de pesca submarina.

Por otra parte, la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales destacó que la dirección general de Pesca ha elaborado recientemente el plan de explotación del percebe para la zona Avilés-San Juan de la Arena, por lo que Asturias ya cuenta con ocho proyectos de este tipo. “Estos planes se han revelado como una pieza estratégica para la pesca profesional, constituyen una actividad alternativa para el pescador y para la mayor parte de las cofradías, una pieza clave en su economía”, valoró.

La titular de Desarrollo Rural ha destacado que en 2017 se capturaron más de 50.000 kilos de percebe, que alcanzaron un valor comercial de 1,3 millones, con un precio medio de 26,5 euros por kilo. Asimismo, ha avanzado que el mes pasado se pescaron casi 10.000 kilos que, con un precio medio de algo más de 28 euros por kilogramo, al- canzaron un valor de 270.592 euros.

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La consejera presentó también la primera campaña publicitaria de sensibilización contra el furtivismo, que busca concienciar a los ciudadanos y, de forma particular, a quienes comercializan o compran percebe, sobre la necesidad de rechazar los que provengan de la pesca ilegal. “No hacerlo implica colaborar con un furtivismo que esquilma el ecosistema y provoca un daño irreparable al recurso, además de incidir negativamente en un sector profesional, regulado, legal, comprometido y sostenible”, señaló. El furtivismo es el principal problema al que se enfrentan los perceberos profesionales que se sienten impotentes ante esta realidad. En este sentido, Salvador Fernández, percebero y patrón mayor de la Cofradía de Cudillero, y Lucás Suárez, también percebero y patrón mayor de la Cofradía de Oviñana, aplauden estás campañas para intentar atajar esta problemática.

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