Francisco González, director general de pesca del Principado, repasó en el programa El Campo y la Mar de RPA toda la actualidad del sector: desde la veda del oricio, hasta la problemática de los descartes, pasando por el uso de drones contra el furtivismo en el percebe. González, que lleva seis meses en el cargo, aseguró que, después de tener la confirmación de que los drones se adaptan a la costa asturiana, “el objetivo es que tengamos un servicio las 24 horas del día para estar pendientes de cualquier actuación de los furtivos”. Desde la dirección general de pesca quieren ir más lejos y por eso la intención es “formar a nuestros agentes de inspección y que el dron sea un método que vaya siempre con ellos, y que podamos controlar y estar encima de toda esta explotación ilegal que nos preocupa mucho”.

González también se acercó a la situación del oricio, vedado hasta 2020. El director general espera que dentro de dos años este recurso se pueda volver a explotar en Asturias. “Nuestra intención es seguir con las repoblaciones y esperamos que en octubre de 2020 podamos tener otra vez oricio en Asturias”, indicó. Hasta entonces, la extracción del oricio estará vedada.

Respecto a las cuotas, por ejemplo de la xarda, González explicó que es un sistema que viene impuesto por la UE. El director general de pesca señaló que en la última reunión en Madrid “nos planteaban una nueva gestión de la xarda, nos solicitaban un 25% de pesca accidental en esta especie y al final la legación de Asturias fue fundamental, todo el sector pesquero dijimos que no podíamos mantener ese porcentaje, que creíamos que la gestión de pesca accidental debía estar en manos de la flota que es quien conoce cuánta es la pesca accidental en esta pesquería. Esa legación fue tomada en cuenta y vinimos con esa noticia positiva”.

En cuanto a los descartes, González fue claro y puso un ejemplo: “Cuando un barco va a merluza va a pescar otra accidental, por ejemplo caballa, si la pesquería de la caballa está cerrada, ¿qué hacemos con esa caballa? Ni la podemos retener a bordo, porque no esta abierta la pesquería, y tampoco la podemos descartar porque nos lo prohibe la normativa, es entonces cuando esta especie se convierte en una de estrangulamiento, el barco no podría salir a la mar, y esa es la problemática. Las medidas que está tomando el ministerio son medidas contrastadas, que llamamos de minimís, que hay ciertos % que podrán ser descartados”, concluyó.