Escribe algo para buscarlo

Compartir

Que Lucía era una ganadera excelente ya se sabía antes de que el pasado mes de octubre el Premio de Excelencia a la Innovación que concede el ministerio de Agricultura. Ganaderas Asturianas, que nació como un grupo de guasap, creció a través de otro en Facebook y se constituyó recientemente como asociación, ha sido la excusa perfecta para que esta joven ganadera vaqueira reciba el reconocimiento a un espíritu emprendedor y unos valores compartidos con el orgulloso grupo de mujeres que trabajan, sostienen y proyectan hacia el futuro el campo asturiano. En aquel grupo de guasap comenzaron siendo quince. Las integrantes de la asociación Ganaderas Asturianas ya son en la actualidad 120.

Esa excelencia la venía demostrando Lucía Velasco con iniciativas como esta de reunir a personas con intereses, preocupaciones y experiencias comunes a través de nuevos canales de comunicación.

Pero también con otras facetas que pueden parecer alejadas de este concepto, como es el respeto a la tradición. De hecho, esta ganadera tinetense es la guardiana, junto a su marido, de una tradición que se remonta al menos cuatro siglos por las brañas somedanas.

GALARDÓN

Lucía Velasco le dedicó su Premio a la Excelencia a la Innovación a la mujer ganadera y a la trashumancia; a la tradición y a la innovación. Dos realidades que conviven y se entienden en el campo asturiano.

Cuando el calendario descubre la hoja del mes de mayo y la primavera se afianza, Lucía Velasco sube el ganado a la braña de Cerréu. “Poder mostrar la vida que llevamos los vaqueiros, que en Madrid se sepa que existimos, fue muy emocionante”, reconoce la joven ganadera, imagen de IGP Ternera Asturiana en 2018. La ganadera aprovechó la visita no solo para mostrar la vida vaqueira. Ya que estaba, reclamó mejoras ante el ministro para el medio rural asturiano.

Esas peticiones no son solo para instituciones de más allá del Pajares. Esa cruzada para la recuperación de las tradiciones hace que uno de sus mayores empeños sea la recuperación de los caminos ganaderos, escondidos en ocasiones tras la maleza. Ella podría subir el ganado hasta esas brañas de So- miedo de una manera más acorde a la tradición: caminando y no en camiones como hace ahora. Y el territorio en el que crecen sus dos hijos tendrá otra oportunidad añadida: la explotación turística del paisaje y de un modo de vida tradicional.

Lucía le dedicó su Premio a la Excelencia a la Innovación a la mujer ganadera y a la trashumancia. A la tradición y a la innovación. Dos realidades que, en el campo asturiano, conviven y se entienden.

Etiquetas

Quizás te guste

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies